

Este taller está diseñado para transformar nuestra experiencia educativa en un proceso de realización personal y familiar desde una visión abierta y consciente de la realidad familiar actual.
Su objetivo básico es desprendernos del mito de que no se aprende a ser padres.
En realidad, hoy más que nunca, no sólo es posible sino absolutamente imprescindible aprender a serlo.
Debido al entorno socio-mediático en el que los niños -y nosotros mismos- estamos inmersos, el viejo modelo de educación expontánea se muestra en sí mismo insuficiente; en ausencia total de propósito educativo. Dejar simplemente que los niños crezcan y aprendan por sí mismos en función de lo que ven y viven no nos garantiza en absoluto que su desarrollo vital vaya a ser favorable. Este método -o mejor ausencia de él- aunque fue efectivo anteriormente ya no lo es; si dejas que los niños se desarrollen por sí mismos lo harán bajo la tutela mediática.
Dicho modelo expontáneo -en el que no hay un propósito educativo- es del todo perjudicial en sus dos posibles vertientes: modelo de repetición o de duplicación-en el que repetimos los modelos parentaleles que nos fueron aplicados debido a que los aceptamos- ; o modelo de no repetición o de rechazo -en el que habiendo rechazado el modelo educativo que recibimos de nuestros padres intentamos hacer lo contrario- . Ambos modelos son deficientes debido a una actuación educativa ni programada ni consciente que además no tiene en cuenta el nuevo entorno socio-mediático creciente a nuestro alrededor.
Este vacío educacional es la razón básica por la cual no sabemos cómo afrontar la experiencia familiar de una forma creativa y evolutiva y es el origen de todos los fracasos educativos.
Las antiguas estrategias -antes mencionadas- no funcionan y simplemente nos vemos abocados a abandonarnos en un no saber qué hacer o poniendo nuestra responsalidad educativa en manos de maestros, psicólogos y psiquiatras, quienes en su mayoría siguen aplicando estos esquemas educacionales caducos e insuficientes y no han llevado a cabo una actualización coherente a los tiempos que corren. No quiero menospreciar la posible validez de algunos profesionales sino poner el acento en que no es lo mismo buscar ayuda que "trasladar" la responsabilidad. Si algo te funciona, entonces, adelante. Sólo asegúrate de tener la certeza de que funciona sin suprimir al niño. Si el precio es el sacrificio de algún aspecto o matiz del derecho a ser niño, entonces, no vale la pena. También es un desafortunado recurso muy habitual -sustituir atención por dinero- del que muchos niños -en mayor o menos medida- son objeto. En los peores casos, los niños son privados de la atención parental, tratados como antisociales y medicados químicamente. También, en otros casos, no menos desafortunados, son exaltados con juicios de superioridad privándolos de integración social infantil y cargándolos con tareas y con el desarrollo de habilidades propias del adulto. Ya tendrán tiempo de eso. En casos extremos se los carga con cualidades beatíficas e iluminadas y los convierten en modelos sociales o personales que están más allá de toda coherencia.
Lo esencial es que no importa lo que hiciste en el pasado, ahora puedes optar por la sensatez y el sentido común y reconocer que los niños son niños aunque eso no cuadre dentro de nuestro esquema personal, familiar, laboral o social. Nunca es tarde para cambiar tus acciones, es la opción más valiosa que tienes al ser hoy más consciente de lo que fuiste ayer. La apertura a la Nueva Consciencia Educativa es, inevitablemente, un acercamiento al sentido común y una oportunidad para formarnos y desarrollarnos en vías de conseguir una experiencia vivencial más completa y evolutiva en el ámbito familiar del Ahora, en la cotidiana realidad del dia a dia.
El sentido común también nos habla de principios básicos de respeto hacia los niños y al reconocimiento de su igualdad. TODOS LOS NIÑOS SON IGUALES.
Este reconocimiento por el respeto del estado de ser peculiar que es la infancia nos ha de guiar hacia la no discriminación comparativa de los niños. Ni desde la inferioridad -algunos niños son menos....que- ni desde la superioridad -algunos niños son más.....que-
Muy al contrario, la sensatez nos hace desear el mismo respeto para todos los niños y planificar para ellos el desarrollo de unas habilidades y conocimientos que les permitan vivir sus vidas de una forma más feliz. La tolerancia a la frustración y la creación de nuevos valores son estrategias fundamentales que le serán muy útiles en el ejercicio de su vida como adultos dentro de una sociedad que aún tardará en ponerse al día y que tiene como base del éxito la competitividad. Tener éxito no es ser más que los otros, es ser lo mejor que uno puede ser en colaboración con el resto. Tener éxito es sentirse satisfecho con el tipo de vida y las actividades que uno lleva a cabo. Una apuesta segura para la infelicidad y la frustración de tu hijo es apartarlo de su aprendizaje social por discriminación comparativa.
La presunción de que una persona va a ser más feliz o va a alcanzar más éxito en la vida si es más inteligente, proviene de un juicio muy poco inteligente y muestra una serie de deficiencias o también virtudes exacerbadas que los padres y la sociedad sienten que tienen o que desean tener, trasladando sobre los niños una serie de ideales sobre todo aquello que ellos mismos no tuvieron, no fueron... o exaltando cualidades ideales difíciles de conseguir. Esta actitud se ejerce tanto desde los padres como desde la sociedad. La diferencia Vital es que los padres sí podemos hacer algo al respecto. Una actidud consciente debe imprimir en los hijos una dinámica educativa objetiva, es decir, aquella que se basa en el efuerzo y valor personal del niño como ser autónomo y no como proyección de nuestras deficiencias/cualidades personales. Esto es robar la infancia y debemos exigirnos dejar a los niños ser niños !!! La infancia tiene que dejar de ser valorada como un estado disminuido o exaltado de adulto y tendremos que apelar a los niños que fuimos para percibir y aceptar que la infancia es un Estado de Ser con identidad, valor y cualidades propias. Mucho más allá de este tipo de planteamiento, debemos afrontar esta situación con humildad. La afirmación "los niños son nuestros maestros" es una realidad que se fundamenta en argumentos puramente lógicos: la última generación es la más evolucionada; y también en otros de carácter más profundo: en el fondo, están aquí para hacerte evolucionar mediante la confrontación de tu niño interior.
Resolver estos modelos educativos deficientes o inexistentes nos llevará a tomar decisiones adecuadas y justas teniendo en cuenta a los niños y reconociéndolos como seres con pleno derecho de ser ellos mismos; también resolverá múltiples problemas de discusión y enfrentamientos personales con ellos y/o con nuestras parejas y familiares cercanos, que surgirán sin duda en la vida familiar, ejercida en esta dinámica errónea de las relaciones.
Así mismo, la estructura familiar en sí misma ha cambiado enormemente mientras que la sociedad tardará aún años en adecuarse a esta nueva realidad creciente. Por ello es importante que se definan planes de trabajo en grupos específicos que nos aclaren algunos aspectos de cómo llevar a cabo una correcta educación tanto en familias ortodoxas como en familias monoparentales, poliparentales, polimorfas y homosexuales.
Este taller está dirigido a Madres, Padres, Tíos, Abuelos, Educadores, Cuidadores; a todas aquellas personas que tengan bajo su cargo a niños ya sea o no por lazo familiar.
También a todos aquellos con dificultades para la educación o que se sientan llamados a trabajar sobre este vacío educacional y tengan como meta la mejor vida posible para los niños con los que tienen alguna relación.
Incluso es una buena oportunidad para trabajar sobre tu niño interior y subsanar las deficiencias educativas que recibiste en la infancia y de las que tu mismo eres prolongación.
Son muy bienvenidos los hombres que deseen trabajar y desarrollar su lado femenino sin prejuicios.
No te diré que es fácil, puede ser duro. O no. En cualquier caso, descubrirás por el camino una realidad exiliada que grita por reintegrarse: Libertad. Libertad para ser tú mismo, libertar para dejar ser libre, libertad de actuar y sentirte libre, tal vez, por primera vez en toda tu vida...
Los talleres son de fin de semana y además de una parte teórica, se propone la inter-acción a través de los casos prácticos específicos que requieran atención.
Podrás optar a la opción de Guardería, en caso de que te sea necesario para asistir al taller.
Lugar: Sevilla
Terapeuta: Anthonya Jean -617866393
Si estás interesad@, puedes ponerte en contacto también a través de este mail para recibir información sobre las próximas fechas de los talleres.
tecnicasatlantes@gmail.com

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